miércoles, 27 de noviembre de 2013

MEDELLÍN A SOLAS CONTIGO #2 Soy el mejor poeta de Medellín


Continuando con la selección de poemas que pretenden dar una mirada de la Medellín de nuestros días, presento ahora el poema Soy el mejor poeta de Medellín (inédito) del poeta manizalita Felipe López. Este es el segundo poema de la serie.





SOY EL MEJOR POETA DE MEDELLÍN


Soy el mejor poeta de Medellín, porque metí bazuco con niñas burguesas en el Periodista. Porque me esnifé las cebras del Centro en un mal poema Nadaísta. Porque tengo pantalones de terlenca y tengo un mostacho lleno de ladillas. Porque me leí a Baudelaire cuando tenía 7 años, y le di plata a Modigliani para que se follara a una doncella en la Veracruz. Porque soy una chucha de biblioteca fumando marihuana con Marx. Porque la vanguardia esta pasada de moda ante mis versos. Porque no necesito estar en el Carlos Vieco para que mil mujeres se desmayen. Porque soy el bufón de los poetastros. Porque todo el mundo me gasta Antioqueño, y tengo grupies en el PP que me adoran y me invitan a comer empanadas envigadeñas con el conejo de Donnie Darko. Porque “una vez mi hermana se cayó de la cama”. Porque salí en el Colombiano hablando de hechicería. Porque tengo un grupo de poesía llamado testosterona y mi alias es el “visajoso” Soy el mejor poeta de Medellín porque me gané un concurso en cleptomanía en erario público. Porque soy un neo-culebrero vendiendo ollas a presión digitales. Soy el mejor poeta de Medellín porque el Alzheimer lee conmigo en la Playa. Porque hago clown-poetry todos los jueves a las 8:00 pm en el espejo de un filólogo. Porque fui al psiquiátrico de Bello para hablar con mi heterónimo Showman el Zambombo. Porque soy amigo de los hipsters de Ciudad del Río y les recito poesía de Bosnia Herzegovina y dicen que soy el poeta más vintage de puta madre. Porque voy al Carlos E. Restrepo a leer poesía metafísica y los muchachos me dice: “hola poeta, a cómo la bareta de poesía mochilera” En tiempos de penuria voy a los recitales de embolador, pero los poetas son lo más pobre del mundo. El ingreso Per cápita de un poeta alegraría cualquier país tercermundista. Por eso, no se enamore de ningún poeta, enamórese de mí que yo soy el mejor poeta de Medellín; dicharachero, jugador del monopolio surrealista. Soy millonario, traficante de Máquinas de escribir Smith, y hasta me gané una vez el chance, y su premio fue un chamán de Santa Rosa de Osos que duerme bajo mi cama y me dicta poemas en polaco y arameo. No importa, soy una falsedad con sabor a oblea, mi boca es de oro y mis mejores metáforas están ocultas en un banco de Suiza. A mi me aman los fotógrafos freelance, misterlance, egolance, y me desnudo en el parque Malibú, en un performance donde los dioses son menos que yo cuando me declaro el caballo de Calígula. Nenas vengan ante el mejor poeta de Medellín que mis besos son de dientes de sable, un diablo vestido de Cotton Usa. Deslumbrante ante este ser, que te puede hablar por horas del Tractatus logico-philosophicus o de mis vídeos virales en Youtube. Y te puedo leer el Mahabharata en Santa Elena, o comer chontaduro en el parque Berrío…


FELIPE LÓPEZ: Nació en Manizales en 1985. Estudiante de Psicología de la Institución Universitaria de Envigado. Presidente de la Corporación Cultural Sísifo de Envigado, dedicada a la promoción cultural, a través de tertulias, recitales poéticos y concursos de poesía. incluido en las antologías poética Ex-libris (2009) y El vacío como llenura (2010). Ganador del concurso Los Sueños de Luciano Pulgar (Poesía 2010) y del II Premio de Poesía Joven del Festival Internacional de Poesía de Medellín (2013).     

jueves, 14 de noviembre de 2013

MEDELLÍN A SOLAS CONTIGO #1 HEIMAT


Este año se cumplieron veinte años de la primera edición en Colombia del libro  “Obra Negra” de Gonzalo Arango y el próximo año se cumplirán cuarenta años desde que fuera publicado por primera vez en Buenos Aires. Dentro de este libro, el poema “Medellín a solas contigo” constituye una lectura de la ciudad de aquella época. Para Gonzalo Arango, en el poema, Medellín es “ ¡[la] ciudad que amo, en la que he sufrido, en la que tanto muero!”, también es la ciudad “sola y pura con tu gloria inhumana. Avara con tu majestuosa belleza.  No te das porque a todos has matado, Medellín asesina, Medellín corazón de oro y de pan amargo”. Esta ciudad que habitara el poeta, en sus palabras, era “incapaz de producir un líder espiritual, ni siquiera un mártir. Porque antes de que el Iluminado diga su mensaje de salvación, ya tú le has ofrecido un puestecito en el Banco Comercial Antioqueño, y lo conquistas para heredero de tus tradiciones, socio de la Venerable Congragación de los Fabulosos Ingresos Per Cápita, y Caballero del Santo Sepulcro”.  En sus calles recuerda haber besado “el rostro amargo del fracaso”  y la existencia de un lugar donde la belleza y el dolor conviven con tanta sutil rudeza le arranca al poeta el verso “Oh, alma mía, qué amarga es la belleza!

Ahora,  a casi cuarenta años de haberse publicado por primera vez este poema, ¿qué pueden decir  los escritores y poetas sobre la Medellín de hoy?, ¿cuánto ha cambiado la ciudad, cuánto se conserva? He convocado a una serie de amigos poetas y escritores a compartir la Medellín que ellos transitan o que transitaron para hacer un balance de este lugar. Iré publicando, poco a poco, cada uno de los textos que pretender ser el hilo de un mismo tejido que nos devuelva el rostro huidizo de esta ciudad. A continuación presento el primer texto, un poema que generosamente la poeta María Clemencia Sánchez ha deseado compartir con todos nosotros. A ella, y a todos los escritores, nuevamente, mi profundo agradecimiento.  


HEIMAT
  
Será la inocencia precoz
del día en el viento tu nombre,
dulce nombre,
haz la casa de mi infancia
de la luz
de la espera
del agua más profunda.
Haz el camino del bosque
y el ave que devora
mi estela de trigo devorado.

Serás la diáspora inequívoca
de todos los nombres
de la intemperie, nombre,
haz mi llegada en la noche
y mi partida hacia el día,
haz la lluvia
haz el agua recién nacida
en la estación impune 
del sueño.

Sé mi casa Lisboa,
mi manto de tisú,
mi intemperie vencida.
Sé mi arrullo,
mi estancia mi estar.
Sé mi patria pequeña
Medellín,
antes de la consumación
de la belleza imposible,
mi palabra extraviada,
el sol.

Tomado de: Paraíso precario (2010)


MARÍA CLEMENCIA SÁNCHEZ (Itagüí, 1970) es poeta, ensayista y traductora, licenciada en Idiomas de la Universidad de Antioquia y doctora en literatura hispanoamericana de la Universidad de Cincinnati. Ha traducido al español poetas africanos, ingleses y franceses para el Festival Internacional de Poesía de Medellín. Ha publicado los libros de poesía “El velorio de la amanuense” (Premio Colombo-Cubano de Poesía, 1999), “Antes de la consumación” (2008), “Paraíso precario” (2010) y “Recolección en rojo” (2011). Hace parte de las antologías de poesía “José Celestino Mutis: una expedición” (Tricentenario de Mutis, Revista Atlántica, 2008), “Muestra de poesía joven colombiana” (Revista Posdata, 2009), “Colección Nueva Poesía Colombiana” (Revista Círculo de Poesía, 2010), “La poesía cuenta la historia” (Bicentenario de Colombia, 2010) y “Posdata de poesía colombiana: antología de los 70 y 80” (2011).